Proceso de Duelo

Duelo - psicologo madridjpg

Image by Karen Smits from Pixabay 

 Creo que lo primero que debemos mencionar cuando hablamos de un proceso de duelo es que es un proceso normal en el marco de nuestra condición humana.

 Podemos identificarlo como una reacción emocional y en el comportamiento que vemos manifestado en forma de sufrimiento y/o aflicción ente la ruptura de un vínculo afectivo.

 Como primera idea cuando pensamos en un proceso de duelo suele venirnos a la cabeza el contexto de la muerte de un ser querido y la reacción ante esta pérdida aunque lo cierto es que hay otras situaciones como una ruptura sentimental o incluso la pérdida de algo más abstracto como puede ser la patria, la libertad o un ideal (Meza, E. 2008), por ejemplo, que también pueden ser precursores de sumirnos en un proceso de duelo. Sin pretender extenderme mucho en exponer situaciones desencadenantes, si pretendo hacer pensar en el duelo como un proceso seguido de una pérdida de diferentes índoles.

 Este proceso tiene sus tiempos. Quizá pueda resultar una obviedad pero pensemos por un momento en cómo vivimos en nuestra sociedad actual… en general se nos apremia desde diferentes ámbitos para que nos recuperemos rápido de cualquier mal; pensemos en la tristeza, nuestra primera reacción ante ella bien podría ser la pronta recuperación del modo que sea, incluso recurriendo a fármacos con la esperanza de huir de las malas sensaciones. En este sentido podríamos tratar de evadir el curso de este proceso y aquí podrían empezar a gestarse problemas futuros que quedan sin resolver y cronificarse.

¿Cuánto dura un proceso de duelo?

 No hay respuesta concreta a esta pregunta, cada persona tenemos capacidades diferentes y modos distintos de reaccionar ante la pérdida, no obstante si se han podido identificar etapas generales por las que el desarrollo clínico de un duelo normal pasa siempre y unos tiempos aproximados:

 La primera etapa pasa por un estado de choque de diferentes intensidades. Podemos encontrar alteraciones en el afecto, menor sensibilidad, capacidades intelectuales mermadas o sentimientos de irrealidad que podrían funcionar como protectores de la persona. Así podemos encontrar actitudes de negación de la pérdida. La duración de esta fase puede darse durante horas o días. Podemos pensar, en el caso de una perdida por muerte, en la función que supone el funeral, esta fase podría darse entre el conocimiento de la pérdida hasta el término del funeral.

 En una segunda etapa, que es la más larga, lo habitual es encontrar sentimientos de anhelo o búsqueda y desorganización o desesperación. Pueden aparecer ansiedad y tensión, rabia, autoreproches, aturdimiento, apatía o anhedonia así como pensamientos rumiantes respecto a la pérdida. Lo normal es que estos sentimientos y/o estados vayan desapareciendo. Podríamos pensar en una fase de entre 2 y 4 meses.

 La tercera etapa podemos distinguirla por ser el comienzo de cierta reorganización asumiendo la pérdida y una mirada puesta en el futuro. En cuanto a la conducta, la persona suele desarrollar nuevas relaciones sócales y cierto distanciamiento con el apego a objetos o situaciones que recuerden la pérdida.

 Un duelo normal suele pasar fielmente por las fases descritas. Desde una perspectiva de la psicología cognitiva, entendemos, en términos prácticos, que el duelo es un tiempo que sirve para la reconstrucción del significado de la pérdida, la peona debe reconstruir su visión del mundo de manera que vuelva a percibirlo en términos positivos.

 Podemos considerar como duelo patológico o duelo complicado como se le nombra más recientemente, el proceso que se desvía de lo comentado y sobrepasa los tiempos observados en las diferentes fases.

 Los síntomas expuestos se intensifican hasta desbordar a la persona e influirle de manera desproporcionada en su calidad de vida. Si atendemos a criterios expuestos en el DSM podemos pensar en la idea de duelo complicado si se superan los 6 meses de duración de la sintomatología y ésta causa un importante deterioro de la vida social, laboral o de actividades significativas de la persona.

 Un proceso de duelo normal puede desarrollarse con o sin ayuda de un profesional de la salud mental. Es importante comentar que la recuperación solo puede darse cuando la persona lleva a cabo el trabajo de duelo que pasa por las diferentes etapas, no existe una recuperación espontanea o rápida.

 El trabajo conjunto con un psicólogo es este proceso ira encaminado a adquirir herramientas para disminuir el aislamiento social, aumentar la autoestima, disminuir el estrés o mejorar y/o vigilar la salud mental previniendo otras patologías o un duelo complicado.

 Algunas de las acciones que pueden llevarse a cabo en consulta con un psicólogo podrían ser desde la explicación de en qué consiste el proceso de duelo aclarando la evolución y orientando sobre las dudas que pudieran surgir hasta el uso de técnicas de reestructuración cognitiva enfocadas precisamente a facilitar la reestructuración de la visión del mundo desde la perdida.

 Desde aquí aconsejamos contar con la ayuda de un psicólogo, especialmente en los casos de mayor intensidad de los síntomas, que pueda hacer un seguimiento del proceso cuidando de que la persona elabore su duelo y prestando atención a la posible aparición de un duelo complicado evitando la cronificación o evolución hacia otros problemas.

 A grandes rasgos ha podido quedar descrito en que consiste un proceso de duelo, no obstante hay variables, técnicas y diferentes tipos de duelos que han quedado sin mencionar, dejo algunos enlaces que pueden ayudar a profundizar más si sientes curiosidad o si tienes ganas de saber más aunque, como es habitual, debo decir que lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para llevar a cabo un diagnostico y/o un tratamiento específico. Desde aquí desaconsejamos este o cualquier otro artículo publicado para llevar a cabo acciones sin la supervisión de un profesional cualificado.

BIBLIOGRAFÍA

Meza Dávalos, Erika (2008). El proceso del duelo. Un mecanismo humano para el manejo de las pérdidas emocionales. Revista de Especialidades Médico-Quirúrgicas 2008;13(1):28-31 disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/473/47316103007.pdf


Saber mas:

Psicología en la vida cotidiana. Guía sobre como afrontar el duelo

Puedes compartir este post, si te parece interesante, mediante tu medio favorito: